Telemedicina en Veterinaria: el poder de una imagen…y mil palabras

¿ Cuántas veces has soñado con curar a tu mascota con una llamada telefónica a tu veterinario ?

¿ O tienes la duda de si tu mascota necesita ser atendida de inmediato o lo que le pasa puede esperar a mañana para ahorrarte la consulta de urgencia ?

Te lo explico con un ejemplo de hace pocas semanas.

Un Domingo, a última hora de la mañana. Suena el móvil de urgencias y contesto.

El cliente se pone en contacto por teléfono para que el veterinario le oriente

Poder contactar con el médico de tu mascota en una situación de emergencia es el primer paso para solucionar un problema

– Urgencias Centauro, dígame.

– ¡ Hola ! ¿ Eres Miguel Ángel ?

– Sí, dime.

– Mira, es que mi perro se ha hecho un corte en la pata, y no sé si es para darle puntos o le podemos curar nosotros y te lo llevamos mañana. Yo creo que es de puntos, pero no estoy seguro.

– Sin verle no te podría decir…¿ me podrías mandar una foto por el móvil ? Mándamela mejor por mail, y te contesto cuando la vea.

A veces es difícil valorar la gravedad de una lesión si no la podemos ver. Una buena imagen nos ayuda a decidir.

Herida profunda en almohadilla plantar de un perro

A los pocos minutos recibo la imagen y la veo en la pantalla del móvil. Les llamo.

– Hola, soy Miguel Ángel, el veterinario. Esta vez creo que sí que tenemos que verle, la herida es lo suficientemente profunda como para dejarla sin suturar. ¿ Cuánto tardáis en venir ?

– Unos 20 minutos

– Más o menos como yo. Nos vemos en un rato en la clínica.

 

La telemedicina es un tema de moda últimamente, sobre todo en medicina humana.

Parece una novedad pero, en realidad, los veterinarios lo llevamos utilizando desde hace muchos años. Entre compañeros veterinarios nos enviamos y recibimos radiografías, electrocardiogramas, análisis, videos, etc. si queremos comentar un caso clínico. Antes por fax, ahora por mail o whatsapp, hablamos de los casos más interesantes para hacer el mejor tratamiento posible a nuestros pacientes.

Desde que existen los teléfonos móviles -yo tuve un auténtico “zapatófono de Anacleto”- los clientes pueden contactar con nosotros ante cualquier situación de emergencia.

Pero en situaciones de duda respecto a la gravedad del problema, o en casos en los que al cliente le es imposible acudir a la consulta por horarios de trabajo, o por estar fuera de vacaciones, la tecnología con los smartphones es de gran ayuda para orientar sobre el problema y, muchas veces, solucionarlo por teléfono.

Con un perro o un gato que no conocemos, esta práctica sería temeraria y poco ética; y las consecuencias de opinar sobre una patología sin haber visto al paciente, imprevisibles.

Así que este servicio solo es adecuado para cierto tipo de problemas, y para pacientes conocidos. Evidentemente, solo tienen acceso a estas consultas nuestros clientes con plan de salud en vigor (http://centauroveterinarios.com/noflash/como_trabajamos.html) porque conocemos al paciente y su historia clínica. Con ellos, el compromiso de las consultas médicas gratuitas se mantiene durante todo el año de vigencia de su plan de salud, ya que ellos realizan la medicina preventiva que necesita su mascota.

Cuando el problema es de fácil solución o no es urgente, supone un ahorro económico y de tiempo importante para el cliente, ¿ no te parece ?

Agradeceré tus comentarios, prefiero que esto sea una conversación y no un monólogo 😉

 Miguel Ángel Valera

https://twitter.com/miguelcentauro
www.centauroveterinarios.com   
http://gatosyperros.wordpress.com/
https://veterinarioalcorcon.wordpress.com/
http://on.fb.me/PPzC8g

 

 

Por favor, los papeles del perro

Vas paseando tranquilamente con tu perro por el parque y…¡zas! De repente te asalta una pareja de la Policía Municipal de incógnito y te pide los papeles de tu perro. Sí, ya lo sé, es un Yorky y tú tienes pinta de ser muy agresivo también 😉 y has recogido las heces… pero te piden los papeles. Ojo, que ellos no hacen más que cumplir con su deber.

El caso es que hay unas normas, un reglamento que hay que cumplir, pero también es cierto que no es sencillo. Porque cuando bajamos a nuestros perros, especialmente en la salida de la mañana antes de ir a trabajar, o por la noche a última hora para que hagan un pipí, lo normal es salir con las llaves y –como mucho- con el móvil.

Por eso, por si acaso no lleváis la documentación encima, sugiero que hagáis una foto con vuestro móvil de las cosas que os pueden pedir:

–          Cartilla de vacunas: foto de la página de datos del propietario, de datos del perro con el chip y de la última vacuna contra la rabia. Por aquí, 3 fotos.

–          Seguro de responsabilidad civil: puede ser uno específico, suscrito con una aseguradora, o una ampliación del seguro del hogar para incluir a nuestro perro. Algunas compañías de seguros lo incluyen “de serie” y en otras, pagando un suplemento, puede salir más barato que contratarlo especialmente para nuestro perro. Pues eso, foto del seguro.

–          Inscripción en el CPA (centro de protección animal) de Alcorcón o de tu municipio en el registro de PPP. En total, 4 fotos.

Si tienes la documentación guardada en el móvil, la puedes enseñar en cualquier momento en que sea requerida.

documentación necesaria según la normativa

Claro, partimos de la base de que todos tenéis esto en regla, y si no, es un buen momento para arreglarlo. Si, además, nuestro perro está incluido en la relación de los PPP (perros potencialmente peligrosos), necesitarás hacer algunas fotos más:

–          Certificado psicotécnico de aptitud para todos y cada uno de los paseadores del perro

–          Seguro de responsabilidad civil con un importe mayor

–          Certificado oficial veterinario para PPP

Es un documento oficial, que se expide en cualquier clínica veterinaria, que acredita que el animal en cuestión no es agresivo a juicio del veterinario

Certificado oficial veterinario para PPP

Si llevas las fotos de todos estos documentos en tu móvil, no es necesario que lleves también los originales, ¿no te parece? Es como si tuviéramos que llevar el libro de familia encima para llevar a nuestros hijos al cole. Yo no lo llevo, porque podría perderlo y sería un grave trastorno, como lo es perder la cartilla o el seguro del perro, que a más de uno conozco que le ha pasado.

Venga ¿a qué esperas? Haz las fotos en tu móvil, ponlo en una carpeta llamada “papeles del perro” y, si te piden la documentación, les enseñas las fotos. La Policía Municipal también está obligada a su vez a llevar un lector de chips para comprobar que ese es tu perro, lo digo por si te ponen pegas.

Ah, y compártelo con tus amigos, a ellos también les pueden pedir los papeles del perro…