Truco o trato

                                                 

Celebramos hoy el Día de difuntos, equivalente en el mundo anglosajón a Halloween (viene de all hallow´s eve, o víspera de difuntos), y es un día especial en el que recordamos a todos los que se han ido. Pensamos en nuestros familiares, amigos y, cómo no, en nuestras mascotas que se fueron al cielo.

Y es que ayer, viendo con mi familia “Tintin” en el cine -recomendable para niños y adultos- me acordé de mi perrita Sena viendo jugar a Milú con un Rottweiler que, a su vez, me recordaba a otro perrito que se fue llamado Zar…

En la clínica, a lo largo de tantos años de profesión, hemos visto cómo se apagaban muchas lucecitas especiales. Me vienen a la cabeza un Golden llamado Oliver, o Rasta, un caniche blanco, un Yorkshire más bueno que el pan llamado Yorky, Lucas el labrador, un gato blanco precioso llamado Lucky, mis perritas Sena, Durga, Molly…Les conocimos como bolitas peludas al poco de nacer, les vimos crecer y al final, tuvimos que despedirnos de ellos. Es injusto que vivan tan pocos años, así que tenemos que disfrutar de ellos mientras están con nosotros.

Y claro, también hay veces en que los papis se mueren antes que las mascotas…no puedo evitar recordar a la mamá de Molly, una cocker que adoptamos después del accidente de moto que se llevó a Cristina; o a Daniel, el papá de Copi, que perdió la batalla contra un cáncer de páncreas…para todos ellos nuestro recuerdo.